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Cuidados generales

En los últimos 30 años las enfermedades alérgicas se han triplicado, es decir los casos nuevos de cada una de estas patologías ha aumentado en 3 con relación a los años anteriores en el mundo, principalmente en ciudades de países llamados desarrollados.

Las posibles causas que parecen determinar el aumento de las alergias en general; son los alimentos procesados, conservantes, colorantes, falta de lactancia materna, lugares de habitación cerrados con poca ventilación, contacto con ácaros y hongos intra – domiciliarios, contacto con humo de cigarrillo, incremento en la polución ambiental, químicos tópicos, lociones, cremas, tintes, maquillajes, disminución de la capa protectora de ozono, factores emocionales por “estrés”.

La edad de presentación de una enfermedad alérgica varía. Hay signos y síntomas que se presentan desde recién nacido hasta la edad adulta involucrando órganos como la piel, ojos, vías aéreas tanto altas como bajas, sistema gastrointestinal, entre otros.

Se conocen clínicamente como dermatitis atópica, conjuntivitis alérgica, rinitis y rinosinusitis alérgica, asma, alergias alimentarias, dermatitis por contacto atópica, urticaria alérgica. Todas se pueden diagnosticar y se pueden tratar tempranamente con medicamentos de acuerdo a la severidad de la presentación e intensidad de los síntomas. Lo más importante es identificar las posibles causas o desencadenantes para realizar prevención primaria y evitar su progresión.

Recomendaciones generales:

• Alimentar a los bebés al seno materno por lo menos durante los primeros seis mes de vida y ojalá de manera exclusiva durante este periodo.

• Utilizar jabones y champús con un pH parecido al de la piel (5.5) en los bebés, niños pequeños y adultos con piel delicada.

• Evitar lociones, perfumes, fragancias, maquillajes, tinturas en contacto directo con la piel o indirecto en las ropas o pijamas.

• No se debe tener en la habitación, peluches, muñecos, libros, revistas que atrapen polvo, ya que son el medio ideal de supervivencia de los ácaros y hongos (micro – organismos causantes de la mayoría de los síntomas alérgicos tanto inhalados como de piel).

• Realizar cambio frecuente de ropas de cama por lo menos 2 a 3 veces por semana.

• Evitar comidas de paquetes, gaseosas, alimentos altamente procesados.

• Airear las habitaciones, desempolvar y barrer con trapo húmedo y en lo posible elegir piso en madera o cerámica en lugar de alfombras.

Por: Dra. María Claudia Ortega,

Pediatra Alergóloga Inmunóloga

Clínica Hospital Infantil Universitario de San José