Central de urgencias:

Carrera 54 N. 67A-18. Bogotá.

Manos cálidas y confiables

En la consulta pediátrica es frecuente encontrar que los niños, especialmente los más pequeños, introduzcan objetos (cuerpos extraños) en diferentes orificios de su cuerpo. Estos pueden ser introducidos voluntariamente o accidentalmente como parte del proceso normal de exploración de su propio cuerpo, mientras juegan o por curiosidad. La localización más frecuente de los objetos es en oídos, nariz y garganta. A través de la boca pueden llegar a vía aérea.

Se pueden presentar cuerpos extraños de todo tipo y se pueden clasificar como inertes o no inertes. En los oídos y nariz, lo frecuente son las chaquiras con las que se peinan a las niñas, bolitas, monedas, partículas metálicas, granos o semillas, papel, juguetes pequeños o partes de estos, algodón, borradores y minas de colores, también se pueden presentar, con menor frecuencia, insectos. En vía oral y faringe usualmente se encuentran astillas de huesos, espinas de pescado, seda dental, y agujas.

Los cuerpos extraños usualmente son unilaterales, pueden provocar trastornos y síntomas de mayor o menor gravedad. Estos cuerpos extraños pueden estar alojados en los orificios o cavidades y ser tolerados durante largo tiempo sin que los padres los detecten y es en un examen de consultorio de rutina que el medico puede hallar los objetos.

En otras ocasiones estos cuerpos extraños pueden producir síntomas en nariz, tales como aumento de la secreción mucosa, irritación o dolor nasal, irritabilidad principalmente en bebes, sangrado nasal, infección dada por olor fétido o secreción nasal purulenta y dificultad para respirar a través de la fosa nasal afectada.

En los oídos, si los objetos son sólidos y de gran tamaño, pueden producir hipoacusia (sordera), acufenos (ruidos, pitidos, zumbido) o sensación de plenitud o presión. Los de origen vegetal, usualmente se identifican por otorrea (supuración o secreción por el oído) frecuentemente fétida.

Los objetos metálicos como plomo (balines o perdigones), cobre (alambre) y las pilas, son elementos que se deben retirar inmediatamente, porque sueltan sustancias que lesionan la membrana timpánica y/o la mucosa nasal, lo que puede llegar a producir quemaduras locales con perforaciones.

Para tener en cuenta

Del manejo médico:

• No se deben introducir aplicadores o materiales para intentar retirar los cuerpos extraños, ya que al realizar esto sin tener experiencia se puede generar inflamación local, sangrado, perforaciones traumáticas, daño o laceraciones en los tejidos o introducir aún más los objetos.

• En caso de seres vivos en oído, lo primero que se debe realizar es matarlos, esto se puede hacer con aceite mineral tibio o aceite para bebe, ya que si se intenta realizar la extracción estando vivo, alguna de sus patas se puede enredar en la membrana timpánica.

• No se debe intentar la extracción de cuerpos extraños esféricos, ya que esto puede llevar a introducirlos más y terminar en vía aérea inferior, causando problemas más graves y convirtiendo el hecho una emergencia médica.

No olvidar

• Los lactantes y niños pequeños no deben tener acceso a ningún objeto que pueda introducirse en la boca, oídos y nariz. Se debe evitar que corran, lloren o se rían con comida en la boca.

• Mantener los objetos pequeños fuera del alcance de los niños.

• Respetar la edad indicada en los juguetes.

• Acudir a la persona con experiencia para que extraiga el cuerpo extraño.

• Los cuerpos extraños son un motivo de consulta frecuente al cual se le debe dar solución.

 

Por: Dra. María Claudia Rodríguez,

Coordinadora Servicio Otorrinolaringología FHIUSJ