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Manos cálidas y confiables

Los accidentes en piscina no son infrecuentes y ocurren, la mayoría de las veces, por descuido o confiarse en las habilidades que creemos, pueden tener los niños a la hora de nadar. Es importante recordar que un accidente ocurre en un segundo.

Cuando los niños y los adultos están compartiendo un momento de esparcimiento, puede ocurrir que los adultos se distraigan y estén confiados en que el niño sabe nadar o tiene un flotador puesto. Estos flotadores no siempre son confiables, pues se pueden desinflar y el menor se puede salir de él por no ser del tamaño adecuado (los tipos neumáticos).

Antes de usar los flotadores, se recomienda revisarlos para verificar que no tengan un escape de aire. Los más recomendados son los que se colocan en el brazo y deben quedar ajustados sin impedir la circulación de sangre. (Deben ser de tamaño adecuado para el niño).

Los flotadores tipo cama son inapropiados en los niños que no saben nadar, pues de llegar a voltearse, los menores no se pueden defender y puede ocurrir un ahogamiento.

Recomendaciones en las piscinas

• Evitar los juegos como empujarse o tratar de hundir al niño.

• Nunca se deben dejar los niños menores solos o bajo la responsabilidad de un niño más grande, de un adulto que no sepa nadar o de un adulto mayor con discapacidad.

• Un adulto que no sepa nadar no debe estar en la parte más profunda de la piscina con un niño en brazos, puede tropezar o caer y así ocurrir un accidente.

• No se debe comer en la piscina ni tener dulces u otros objetos en la boca.

Se debe evitar la inmersión en las piscinas de niños que no saben nadar.

• Evitar el agua muy fría, pues pueden ocurrir calambres y los niños no podrán defenderse.

• Si el niño tiene miedo de entrar a la piscina no lo obligue a hacerlo.

• Otro de los accidentes que se deben evitar son los traumas al entrar a la piscina. Por lo anterior no se debe correr en superficies húmedas, ni llevar objetos de vidrio en la mano.

Otros accidentes que pueden ocurrir por ahogamiento

Las albercas (lavaderos) usadas en los hogares no deben estar llenas de agua cuando hay pequeños que puedan subir a éstas, pues en un instante el niño puede caer. Lo mismo ocurre con baldes con agua donde el niño puede jugar a introducir la cabeza.

No olvidemos que un niño siempre es más ágil de lo que podemos imaginar y es frecuente oír “”Yo sólo lo deje un minuto o fue un segundo mientras yo traía la ropa etc”.

 

Por: Dra. Clara Patricia Granada,

Pediatra FHIUSJ