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El cáncer de mama es un crecimiento anormal e incontrolable de las células mamarias usualmente como resultado de mutaciones en genes que controlan la proliferación y muerte celular. El tumor resultante tiene la característica de invadir localmente los tejidos sanos vecinos así como enviar células tumorales a órganos a distancia, con una destrucción progresiva de los mismos. Actualmente, es el cáncer de mayor incidencia del sexo femenino con una mortalidad similar a la del cáncer de cérvix.

El seno de una mujer está formado por glándulas mamarias o productoras de leche (lobulillos), conductos (pequeños tubos que conectan los lobulillos al pezón), tejido adiposo y conectivo, vasos sanguíneos y vasos linfáticos. La mayoría de los cánceres del seno comienzan en los conductos (carcinoma ductal), algunos inician en los lobulillos (carcinoma lobular), y el resto se origina en otros tejidos.

Factores de riesgo

Edad:las probabilidades de contraer cáncer del seno aumentan a medida que la mujer avanza en edad. Se manifiesta básicamente cerca de la menopausia y aumenta su incidencia con la edad.

Factores de riesgo genéticos: aproximadamente de 5 a 10% de los casos de cáncer del seno está relacionado con cambios (mutaciones) en ciertos genes.

Antecedentes familiares: el riesgo de cáncer del seno es mayor entre las mujeres cuyos parientes consanguíneos cercanos desarrollaron esta condición. Estos parientes pueden ser tanto del lado de la familia de la madre como de la del padre. El que su madre, hermana o hija padezca de cáncer del seno casi duplica el riesgo de una mujer.

Antecedentes personales de cáncer del seno: una mujer que tenga cáncer en un seno tiene mayores probabilidades de tener un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno.

Antecedentes de biopsia del seno anormal: ciertos tipos de resultados anormales de una biopsia pueden asociarse con un riesgo ligeramente más alto de cáncer del seno. Cuando la enfermedad mamaria benigna se acompaña de cambios proliferativos, existe una mayor relación con cáncer mamario.

Antecedentes de radiación: para que la radiación tenga relación causa efecto en la aparición del cáncer mamario, la mujer tiene que estar sometida a una exposición superior a 100 rads y por lo general ser menor de 35 años.

Factores menstruales: las mujeres que comenzaron sus períodos a una edad temprana (antes de los 12 años), o que experimentaron la menopausia después de los 55 años de edad, tienen un riesgo ligeramente más alto de cáncer del seno.

Mujeres que tienen su primer hijo antes de los 20 años tienen la mitad de riesgo de padecer un cáncer mamario en la presentación post-menopáusica, más no en la pre-menopáusica.

Las mujeres que tienen su primer hijo después de los 35 años tienen más riesgo de padecer un cáncer mamario; y el riesgo para las nulíparas (que nunca se embarazaron) es mayor que en el promedio general.

Terapia de reemplazo hormonal: el uso a largo plazo (varios años o más) de la terapia de reemplazo hormonal combinada (estrógenos junto con progesterona) después de la menopausia, puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer del seno, así como el riesgo de enfermedad cardiaca, coágulos sanguíneos y embolias cerebrales. Los cánceres del seno son también encontrados en una etapa más avanzada, tal vez debido a que la Terapia de Remplazo Hormonal parece reducir la efectividad de las mamografías.

Dieta: el sobrepeso se asocia con un riesgo más alto de cáncer del seno, especialmente para las mujeres después de la menopausia y si el aumento de peso ha ocurrido en la edad adulta. Además, el riesgo parece ser mayor si la grasa adicional se encuentra en el área de la cintura.

Mientras más temprano se detecte el cáncer del seno, mejores son las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito. El propósito es la detección de los cánceres antes de que generen síntomas. El tamaño del tumor canceroso en el seno y el grado de propagación son los factores más importantes en determinar la perspectiva del paciente.

Diagnóstico

Familiarización con sus senos y el autoexamen: el autoexamen de los senos es una opción para las mujeres a partir de los 20 años de edad.

Examen clínico del seno: las mujeres de 20 a 39 años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos como parte de un examen periódico de salud, por parte de un profesional de la salud preferiblemente cada 3 años. A partir de los 40, las mujeres deben someterse a un examen del seno por parte de un profesional de la salud todos los años. Pudiera ser recomendable someterse al examen clínico de los senos poco antes de la mamografía. El examen le puede ayudar a familiarizarse más con el aspecto normal de sus senos.

Mamografía: las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse una mamografía al año y deben continuar haciéndose este examen mientras estén en buen estado de salud. Aun y cuando algunos canceres pueden pasar desapercibidos por la mamografía, dicho estudio es una forma muy efectiva para la detección del cáncer de seno. La efectividad de la mamografía es mayor a partir de los 50 años.

Signos

La señal más común de cáncer del seno consiste en la aparición de una masa o bulto que no estaba previamente. El tumor que no causa dolor, es duro y tiene bordes irregulares tiene más probabilidades de ser cáncer. Sin embargo, algunos tumores cancerosos son sensibles, suaves y redondos. Otras señales de cáncer del seno incluyen las siguientes:

• Inflamación de alguna parte del seno

• Irritación o hendiduras en la piel

• Dolor en el pezón o que el pezón se invierta

• Enrojecimiento o descamación de la piel del seno o del pezón

• Una secreción del pezón que no sea leche materna

• Alguna masa en el área debajo del brazo

Tratamiento

La terapia local tiene como objetivo tratar un tumor en un sitio específico, sin afectar el resto del cuerpo. La cirugía y la radioterapia son ejemplos de terapias locales.

La terapia sistémica se administra por vía oral o directamente en el torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas que se hayan podido propagar más allá del seno. La quimioterapia, la terapia hormonal y la inmunoterapia son terapias sistémicas.

Cuando se observa en los pacientes que ya no les queda cáncer después de la cirugía y se les administra más tratamiento, esto se conoce como terapia adyuvante. Las células cancerosas se pueden desprender del tumor primario del seno y comenzar a propagarse a través del torrente sanguíneo, aun en etapas tempranas de la enfermedad. Estas células pueden establecer tumores nuevos en otros órganos o en los huesos. El objetivo de la terapia adyuvante es destruir estas células ocultas.

A algunas pacientes se les administra terapia sistémica, por lo general quimioterapia, antes de la cirugía para reducir el tumor. A esto se le llama terapia neo adyuvante.

El tamaño y la extensión del cáncer de seno son algunos de los factores más importantes para establecer elpronóstico (expectativa) de una mujer que padezca esta enfermedad.

La evolución del tratamiento del cáncer mamario ha permitido la individualización de cada caso, con miras a definir el tipo y magnitud de la resección y la oportunidad de la terapia adyuvante, radioterapia o quimioterapia, especialmente si tenemos en cuenta que el cáncer mamario es una enfermedad sistémica.

 

Por: Dra. Marcela Otálora,

Coordinadora Servicio Gineco - Obstetricia FHIUSJ